Mucha gente sabe que VeriFactu "sella las facturas" pero no sabe exactamente qué ocurre por dentro. Esta guía lo explica de forma comprensible, sin necesidad de conocimientos técnicos.
El problema que resuelve VeriFactu
Antes de VeriFactu, una empresa podía emitir facturas que nunca llegaban a Hacienda, o modificar facturas ya emitidas sin dejar rastro. El sistema de facturación en papel o con Excel no dejaba ninguna trazabilidad electrónica.
VeriFactu soluciona esto creando una cadena digital inmutable: cada factura queda "anclada" a la anterior mediante una huella digital, y el conjunto se registra en la AEAT en tiempo real.
El hash SHA-256: qué es y para qué sirve
Cuando el software VeriFactu procesa una factura, genera una "huella digital" de su contenido. Esta huella se llama hash SHA-256. Funciona así:
- El software toma todos los datos de la factura: emisor, receptor, fecha, importe, IVA, concepto.
- Los pasa por un algoritmo matemático (SHA-256) que produce una cadena de 64 caracteres única para esos datos exactos.
- Si cambias un solo carácter de la factura, el hash cambia completamente — es imposible alterar la factura sin que se detecte.
El hash de cada factura incorpora también el hash de la factura anterior. Esto crea una cadena: si alguien elimina o modifica una factura del medio, la cadena se rompe y la alteración es detectable.
La transmisión a la AEAT
Una vez generado el hash, el software lo envía a la AEAT junto con los datos básicos de la factura. La AEAT guarda este registro y puede usarlo para:
- Verificar que una factura existe y no ha sido modificada.
- Detectar facturas "desaparecidas" (huecos en la cadena).
- Cruzar datos con el receptor de la factura para detectar discrepancias.
La transmisión ocurre en el momento de emitir la factura. No tienes que hacer nada manualmente — el software certificado lo gestiona solo.
El código QR en el PDF
El resultado visible para el destinatario de la factura es un código QR que aparece en el PDF. Ese QR contiene un enlace a la sede electrónica de la AEAT donde cualquiera puede verificar que la factura está registrada y es auténtica.
Si escaneas el QR de una factura VeriFactu y la AEAT no la reconoce, la factura no es válida. Esto protege tanto al emisor como al receptor.
Modo VERI*FACTU vs modo sin envío
La normativa permite dos modos de funcionamiento:
- Modo VERI*FACTU (recomendado): cada factura se envía a la AEAT en tiempo real. El sistema es automático, no requiere intervención manual y ofrece máxima trazabilidad.
- Modo sin envío: el software genera el hash pero no lo transmite. Requiere que el contribuyente conserve los registros y los ponga a disposición de la AEAT cuando se le requiera. Más carga administrativa, sin ventaja práctica para la mayoría de negocios.
Verifácil opera en modo VERI*FACTU: envío automático en tiempo real, sin que tengas que hacer nada.
¿Qué información ve la AEAT?
La AEAT recibe los metadatos de cada factura: emisor, receptor, fecha, importe, tipo de IVA y el hash. No recibe el contenido completo de la factura ni los detalles del concepto en todos los casos. La transmisión está definida por el esquema técnico publicado en el BOE.
¿Es seguro enviar mis facturas a la AEAT en tiempo real?
La AEAT ya recibe información de tus facturas a través de otros mecanismos (modelo 303, 347, SII para grandes empresas). VeriFactu no añade información que Hacienda no tuviera ya — simplifica y automatiza el proceso.
La transmisión se hace mediante conexión HTTPS cifrada, siguiendo los estándares de seguridad de la administración electrónica española.